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UCM adquiere tecnología de punta para innovadora investigación

“Transferencia y valorización de residuos con agentes antiglicantes” es el nombre del proyecto FIC que lidera Ileana González, del Laboratorio de Investigaciones Biomédicas.

El Laboratorio de Investigaciones Biomédicas de la U. Católica del Maule, ubicado en el Parque Científico Tecnológico del Campus San Miguel, adquirió un nuevo cromatógrafo, equipo de última generación que le permitirá trabajar en el proyecto “Transferencia y valorización de residuos con agentes antiglicantes”, que dirige la investigadora Ileana González, y que cuenta con financiamiento del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC).

La investigación busca, a través de los residuos de alimentos ricos en antiglicantes, reducir las glicotoxinas de otros alimentos que poseen estos agentes cancerígenos.

Se trata de un estudio que es valorado por la comunidad científica de todo el mundo, la que tiene un interés por descubrir agentes antiglicantes debido a que existen muy pocos descubiertos, explicó la académica de la Facultad de Medicina UCM.

Gracias a la adquisición del equipo, que permite determinar compuestos en una mezcla, separa y analiza sus componentes a través de un detector UV, “se podrán hacer análisis de muestras de polifenoles, para determinar qué tipos de estos compuestos  existen, los que son antioxidantes y los obtenemos de residuos de la agroindustria, los que serán útiles para nuestro estudio”, detalló el Dr. Juan Luis Guevara, de la Facultad de Ciencias Básicas UCM.

Esta investigación podría ser una doble solución, ya que además de buscar agentes antiglicantes para los alimentos con agentes cancerígenos, se explorarán industrias alimenticias de olivo, uva, avellano y frutos rojos, disminuyendo estos residuos que son un problema medioambiental importante en la Región del Maule.

Por su parte la investigadora líder de este estudio, Ileana González, comentó que “la problemática de los residuos industriales en la región no es menor, pueden ser desechos líquidos o sólidos. Al encontrar esto ya existirá una forma de utilizar el residuo, dar valor agregado a un subproducto por ejemplo de olivo”.

“Queremos apuntar a los alimentos cocinados, por ejemplo, incorporar agentes antiglicantes a la harina, entonces cuando se preparan galletas o pan, estos no generarán glicotoxinas. El desafío está en que el antiglicante tenga la capacidad de resistir las altas temperaturas”, agregó la investigadora

La investigación – de dos años- cuenta con cerca de 160 millones de pesos que aportó el Gobierno Regional del Maule, mediante el Fondo para la Innovación de la Competitividad -FIC-, inversión que permitirá determinar qué agentes antiglicantes podrían usarse para desarrollar una campaña de información a la comunidad.

Por su parte, el Dr. Armando Rojas, director del Laboratorio de Investigaciones Biomédicas UCM, comentó que contar con un agente antiglicante concretamente significa “inhibir el proceso de producción de glicotoxinas y, por lo tanto, en primer lugar tiene dos grandes vertientes de uso. En el campo de la industria alimentaria, si ese agente antiglicante lo añades a los alimentos antes de someterlos a cocción el nivel de glicotoxinas será notablemente menor que si no lo tuviese y, por otro lado, la formación de estas glicotoxinas tienen una relevancia notable en el proceso de envejecimiento, por lo tanto la industria cosmética también sería beneficiaria en ese sentido”.

El desarrollo del proyecto cuenta con la colaboración internacional del exitoso grupo del Consejo Superior de Investigación Científicas -CSIC- de España, con la investigadora Dra. María Dolores del Castillo, quien visitará la U. Católica del Maule dentro de los próximos meses.