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Pedagogía en Religión y Filosofía tituló y graduó a nuevos profesores

Tradicional programa de la U. Católica del Maule entregó el servicio de formación de 20 profesionales de la educación.

“Gracias por elegir esta profesión”, fueron las palabras de monseñor Horacio Valenzuela, Obispo de Talca y Gran Canciller de la U. Católica del Maule, durante la misa efectuada el viernes 9 de enero en que la Escuela de Pedagogía en Religión y Filosofía, tituló y graduó a 20 nuevos profesores.

Alegre por este proceso formativo, no sin inconvenientes en el camino, Monseñor Valenzuela agradeció a los profesores de la Facultad de Ciencias Religiosas  y Filosóficas, y a las familias, “especialmente a los padres que hoy se alegran por el progreso de sus hijos y que se han sacrificado tanto por ellos. Les agradecemos su presencia no sólo ahora sino por todo el tiempo transcurrido hasta hoy”, manifestó.

Asimismo, dio gracias por los egresados, “porque hoy día coronan un proyecto noble de esfuerzos que estoy seguro han engrandecido el corazón de cada uno ustedes. Su corazón es más grande hoy y su mente más amplia que cuando ingresaron a la universidad -continuó- y eso es obra de Dios a través de sus instrumentos, porque la universidad es un instrumento de Dios”.

Finalmente, frente a los nuevos docentes, les expresó que “su profesión será ayudar a los hombres y mujeres que Dios les ponga en el camino, para comprender la vida así como la comprendemos cuando miramos a Cristo, que la manera de vivir la vida que ustedes eligieron y a la cual están todos invitados”.

Luego, en el acto académico, momento en cada egresado recibió el título de Profesor de Religión y Filosofía, y el grado académico de Licenciatura en Educación, fueron reconocidos con el mejor rendimiento académico, el  prof. Juan Pablo Espinosa, y con el premio Pastoral UCM, el prof. Andrés López Amaro.

En la ocasión, la directora a del carrera, prof. Mónica Hernández, expresó en su discurso que “un propósito fundamental de la Escuela ha sido por años formar profesionales de la educación, que favorezcan el diálogo entre razón y fe en el ejercicio de su profesión, y sean capaces de hacer una  síntesis significativa entre fe, vida y cultura, y así obtener categorías para comprender y transformar su entorno y promover el desarrollo integral de las personas”.

“Estas declaraciones, que son parte de nuestro proyecto formativo no tan sólo son buenas intenciones -añadió- sino que se han materializado en los procesos de los que ustedes han sido parte durante toda su formación profesional”.

“La capacidad de diálogo con la cultura, la lectura atenta de los signos de los tiempos, la integración del saber teológico, filosófico y educativo, así como la capacidad de reflexión y de un análisis más crítico sobre los fenómenos sociales, son rasgos constitutivos del profesor de Religión y Filosofía egresado de la UCM, características que reconocemos en cada uno de quienes hoy reciben su grado académico y su título profesional”, recalcó, finalizando sus palabras e instando a sus colegas a educar con entusiasmo, porque “el entusiasmo implica que tenemos algo de Dios dentro de sí y por eso podemos expresarlo alegremente. La Escuela ha formado veinte excelentes profesionales con todas las competencias para asumir la misión de educar”.

En representación de los nuevos profesores, Roxana Ponce, se dirigió a los asistentes emocionada y agradeciendo a sus profesores, familiares y compañeros, a quien expresó que “cada aprendizaje requiere de un gran esfuerzo, no sólo intelectual, sino también emocional, pues extrañar a  nuestras familias, amigos, hogar, costumbres, no es fácil, pero aún así continuamos firmes en nuestra elección, ya que debíamos lograr nuestros objetivos: aprender, ser profesionales y cumplir este sueño junto a nuestras familias”.

“La mayoría de nosotros nos encontramos trabajando en distintos establecimientos educacionales. Hemos conocido a otras personas y, sobre todo, hemos conocido cientos de vidas pequeñas que esperan concretar sueños al igual que cada uno de nosotros. Ellos son nuestros niños y jóvenes a quienes formamos durante cada día”.

“Gracias a nuestra pedagogía estamos formando grandes personas, capaces de pensar y criticar, con sentimientos y valores que los harán ser maravillosos durante sus vidas, dentro de una sociedad en la que muchas veces el tener y el hacer valen más que el ser. Quizás, con nuestra elección de vida no seremos millonarios, pero que importa eso cuando podemos formar niños y jóvenes con un gran corazón”, puntualizó.

Al finalizar acto, como es tradicional, el rector de la casa de estudios, Dr. Diego Durán, tomó el juramento de rigor, instando a los nuevos profesionales de la educación a educar con rigor y actuar con rectitud.

La Escuela de Pedagogía en Religión y Filosofía de la U. Católica del Maule, se encuentra acreditada por 4 años ante la agencia acreditadora Qualitas.

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