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La importancia del “Acompañamiento Espiritual” fue tema en exitosas Jornadas de Actualización en Enfermería

Con éxito se desarrollaron las Segundas Jornadas de Actualización en Enfermería, organizada por el Centro de Alumnos de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud de la U. Católica del Maule, actividad que convocó a profesionales en formación pertenecientes a diferentes planteles de la región.

“Estamos muy contentos con el éxito de la actividad y el importante marco de asistentes tanto de nuestra Universidad como de otras casas de estudios. A la vez, innovamos con la participación de dos laboratorios que están exponiendo”, comentó sobre la jornada denominada “Mirada Global”, Carolina Barrera, estudiante de 4to año de Enfermería UCM.

Acompañamiento espiritual

La segunda ponencia, estuvo a cargo de Blanca Reyes, encargada de la Unidad de Acompañamiento Espiritual del Hospital de Linares, quien compartió un repaso sobre cómo se ha evolucionado del modelo biomédico -paciente, equipo de salud y paciente- al modelo biopsicosocial, en la línea de humanizar la atención en salud.

La terapeuta ocupacional comentó que aquello que partió como voluntariado comenzó a abordarse con un marco institucional en 2008 con el Reglamento de Asistencia Religiosa. “Esto permitió regularizar el tema con los criterios. Nosotros tenemos que entregar asistencia en el credo que la persona afectada profese, con una nueva estructura denominada Unidad de Acompañamiento Espiritual en las clínicas y centros de salud pública”, señaló.

“En la VII región estamos trabajando en todos los hospitales de manera coordinada con el nivel central. Todos los hospitales tienen que entregar un lugar multiconfesional, un espacio físico donde estén todos los credos de manera ecuménica, para brindar un momento de reflexión y reencuentro consigo mismo”.

“Está comprobado que la persona que está acompañada y que está especialmente con su familia mejora sus salud mucho más rápido y estudios científicos comprueban eso. Muchas enfermedades son del alma, y muchas personas no ven eso. Nuestro trabajo es humanizar la salud. No podemos referirnos a un paciente como “fractura” o la patología que presenta, nosotros no somos quiénes para quitar la identidad a una persona, estamos llamado a entregar una atención digna, que por lo demás es un derecho asegurado por la Ley 20.584”.

Realizando un llamado a los profesionales de la salud, la especialista manifestó que “ellos son las personas que guiarán equipos y deben tener este sello y plus diferenciador como agentes de salud, mirar a los ojos a los pacientes, ser cercanos a las personas con una actitud humanizada. Ese acompañamiento debe ser desde el inicio del nacimiento hasta la muerte, preocupados por la dignidad de las personas”.