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Kinesiólogía UCM: aprender al calor del servicio

Cientos de niños(as), jóvenes y deportistas, adultos y adultos mayores de escasos recursos reciben atención gratuita durante todo el año.

Por sobre el 90% de los pacientes que reciben atención gratuita de los diferentes programas de atención de la Escuela de Kinesiología de la U. Católica del Maule logran una mejora respecto del problema de salud que los aquejaba, cuentas alegres que mantienen vivo el espíritu de servicio de los alumnos y académicos que se preparan el próximo 6 de mayo para celebrar el Día del Kinesiólogo.

Son variados los programas de atención kinesiológica que mantiene de forma ininterrumpida durante el año los futuros kinesiólogos junto a sus académicos, como son atenciones infantiles en el Módulo Docente anexo al CESFAM Las Américas de Talca, las visitas domiciliarias a pacientes postrados del mismo recinto de salud primaria, la franja clínica en la sala de atención de la Escuela de Kinesiología en el Campus San Miguel donde se reciben pacientes de todas las edades más consultas de deportistas, entre otras.

Alto porcentaje de pacientes con mejora

“Por sobre el 90% de los pacientes que hemos atendido han logrado nivelar su desarrollo motor de acuerdo a su edad, lo que significa que pasado el año, si no tenían marcha instalada ellos a fin de año se van caminando”, comenta Isabel Rebolledo, directora de la Escuela de Kinesiología UCM, luego de supervisar el trabajo que realizan los futuros kinesiólogos con niños y niñas derivadas del CESFAM Las Américas pertenecientes el programa Chile Crece Contigo.

María del Pilar Bravo Molina, quien acude para la terapia de su pequeño hijo en el mencionado recinto de salud pública, dando fe de aquello expresó que “estoy contenta porque he aprendido harto de cómo atender a mi niño. Primero no sabía para qué me habían mandado, pero ahora he visto como ha tirado para arriba, ahora camina gracias a la buena atención, nos explican muy bien todo”.

Son cientos de pacientes los que acuden hasta la Escuela de Kiniesiología durante el año para recibir atención asociada a la franja clínica del módulo “Desempeño profesional tutorial”, nuevo módulo que ejemplifica el objetivo de la nueva malla innovada por competencias que cuenta la carrera. “Atendemos una amplia gama de pacientes, principalmente enfocados en los estratos socioeconómicos más bajos”, comentó el académico Hugo Tapia, coordinador del módulo, agregando que ?las personas no tienen límite de atención como es en el sistema público, aquí generalmente la recuperación es prácticamente completa y permite su reintegración completa a su trabajo o labores”.

Atención domiciliaria

Semanalmente, los estudiantes de Kinesiología realizan atenciones domiciliarias a pacientes postrados derivados del CESFAM Las Américas de Talca, labor que permiten alcanzar pequeños logros que dignifican y mejoran la calidad de vida de las personas y sus familias, aumentando su rango de movilidad muscular, recuperando la circulación sanguínea, disminuyendo la ocurrencia de enfermedades respiratorias en los meses fríos e infecciones propias de la condición de postgrados, y en suma mejorando las expectativas de vida de las personas.

“Nuestro nuevo diseño curricular permite que nuestros futuros Kinesiólogos aprendan al calor de prestar un servicio. Son pacientes complejos que requieren una intervención mayor”, destacó Máximo Escobar, académico coordinador del módulo.

Ese es el caso de José Tapia, quien en el año 2007 sufrió un infarto medular que lo mantiene con sus piernas rígidas producto de un paraplejia espástica, con pérdida de la movilidad y sensibilidad de la cintura hacia abajo. Acompañado por su señora, Mercedes Díaz, recibe cada semana a Cristóbal Rojas, alumno de 4to año, a cargo del caso que exige una permanente evaluación y monitoreo para definir una serie de ejercicios que permitan fortalecer la musculatura que tiene respuesta cerebral.

“Con la ayuda de su señora, don José logra ponerse de pié. Como dicen, la experiencia es la madre de todas las ciencias, y he tenido fortuna en ese sentido porque la señora Mercedes, tiene mucha experiencia práctica sobre la atención de don José. Este semestre evalúo y educo a don José sobre su condición, como por ejemplo cómo cambiarse en la cama, en el segundo semestre realizaré la intervención para ojalá alcanzar mejoras significativas”, expresó Cristóbal.

“Él se siente con más confianza y con mejor ánimo porque realmente le hace falta su terapia. Antes José estaba recogido entero, pero hoy está mucho mejor gracias a las atenciones recibidas desde hace años”, destacó Mercedes.

El servicio va más allá

Muchas veces, comenta Escobar, el compromiso y espíritu de servicio de los futuros kinesiólogos UCM con sus pacientes va mucha más allá de lo que compete la labor profesional propiamente tal del kinesiólogo, desarrollando acciones complementarias con el fin de mejorar el entorno del paciente y sus familias. Ejemplo de ello fue la realización de un bingo solidario en el sector que permitió la construcción de una pasarela de madera en la vivienda de un paciente y que le hace más fácil el desplazarse de su dormitorio hasta la reja de su casa.

“Atendemos todas las necesidades kinesiológicas de la población, labor que nuestros estudiantes con la tutela de sus académicos realizan apoyando la salud pública”, comentó Isabel Rebolledo, directora de la Escuela fundada en el año 1973, hoy acreditada por 6 años ante la Agencia AcreditAcción, en lo que fuese la sede regional de la Pontifica Universidad Católica de Chile.

Cada 6 de mayo, se celebra en Chile el Día del Kinesiólogo, fecha que conmemora la publicación de la ley de Colegios Profesionales de 1969, labor profesional de salud que en la U. Católica del Maule tiene un significado especial al ser una de sus escuelas con más tradición, caracterizada por la continua acción de servicio desde la Facultad de Ciencias de la Salud del plantel.

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