Estudiantes de especialidades médicas becados en Bélgica catalogaron como exitosa la experiencia

Estudiantes de especialidades médicas becados en Bélgica catalogaron como exitosa la experiencia

Gracias a las Becas Maule, se especializaron durante un año en el Hospital Saint Luc de Bruselas.

Los médicos UCM Guillermo Llévenes y María José González en pediatría; María Esperanza Selamé y Constanza Monsalve en medicina interna; y María Ignacia León y Juan Pablo Palma en anestesia, son los seis primeros profesionales de la Facultad de Medicina de la U. Católica del Maule, que gracias al programa Becas Maule se especializaron durante un año, realizando una pasantía de especialidad médica, en el Hospital Saint Luc de Bélgica, gracias al convenio existente entre la UCM y la U. Católica de Lovaina.

Ellos forman parte de la primera generación de médicos que están realizando este programa, del que es pionera la U. Católica del Maule con el apoyo del Gobierno Regional y el Servicio de Salud del Maule, en el que  se formarán 100 especialistas para que trabajen en la región.

A la vuelta de Bélgica, los médicos becados repasaron de lo que fue esta experiencia, que tiene la particularidad de tener un hospital integrado dentro del mismo campus, siendo uno de los más importantes de Europa y un centro de referencia internacional, recibiendo pacientes de todas partes del mundo.

María Esperanza Selamé, resumió la experiencia señalando que fue “muy enriquecedora desde todos los ámbitos que se puedan pensar, desde el punto de vista social, cultural y por supuesto académico”.

Medicina de nivel Internacional

Obviamente el llegar a un país con un idioma nuevo no es sencillo, porque aunque tuvieron durante un largo tiempo clases grupales de francés, el verse allá realizando pasantías dentro del hospital, fue todo un desafío.

Constanza Monsalve, recuerda esos días que “al principio fueron difíciles por la barrera del idioma, porque a pesar de que hicimos un curso previamente no íbamos 100 %, menos mal nos acogieron bien, tuvimos un mes de inducción para ambientarnos al hospital, por lo que de a poco nos fuimos integrando hasta que ya pudimos desenvolvernos solos”.

Clave para adaptarse rápido en la vida universitaria y hospitalaria fue el nivel de conocimiento que de los médicos UCM, tal como lo señaló Guillermo Llévenes que destacó que “la formación de la U. Católica del Maule, tanto de pregrado como postgrado, te da una experiencia para tratar a los pacientes a la par con los centros europeos. Nunca sentí que mi conocimiento era menor que los otros”. “Quedaron impresionados de nuestro nivel de medicina”, complementó su compañera María Esperanza Selamé.

Importante también para la ambientación fue tal como lo destacó María José González, “las buenas  gestiones que hizo la UCM con la universidad de allá, de hecho los profesores nos fueron a visitar  a mitad de año a hacer una supervisión, lo que fue excelente, porque sentí que estaban preocupados de nosotros”.

Además de la experiencia de pasantía en el hospital de la universidad belga, esta beca incluyó un aspecto teórico, tal como María Esperanza Selamé lo relató: “Nos integramos como un becado más al sistema que tiene Saint Luc. El hospital  funciona gracias a los estudiantes, aunque por supuesto hay supervisores que te ayudan en cosas puntuales.  Además de la actividad clínica, la beca incorpora seminarios, clases y reuniones clínicas todos los días, era entre teórico y práctico”.

Con el correr de los días los 6 chilenos en  Hospital Saint Luc, fueron ganándose la confianza de los médicos, los que a medida que pasaba el tiempo, les fueron ampliando sus responsabilidades en cada una de sus especialidades.

Situación que fue destacada por Guillermo Llévenes, que señaló que fue fundamental “las ganas de aprender y ser un aporte. Fuimos de menos a más”. “Creo que dejamos bien parados el nombre de la medicina chilena, porque nos quisieron harto, nos dieron responsabilidades, los ayudamos en muchas cosas”, complementó la Dra. Selamé.

En definitiva y como resumió la Dra. Monsalve, “fue una aventura muy buena, que es recomendable plenamente y si me dieran a elegir, voy otra vez”.

“Te entrega un plus en cómo mirar la medicina desde un punto de vista más global, uno se da cuenta que tal como pasa acá, que allá también hay errores, también hay escases de remedios, pero en lo que se nota la diferencia es que la gente es súper humana, los médicos se sientan en la cama del paciente le toman la mano, le explican, lo que demuestra que ese es el camino en el que va la nueva medicina”, finalizó Selamé.

Actualmente, otro grupo de cinco médicos que estudia su especialidad en la UCM están haciendo su pasantía en la Universidad de Saint Luc en Bélgica, los que recién llevan un mes de esta experiencia que a todas luces será muy enriquecedora.